Cada año el 2 de noviembre, Día de Muertos en México y de los Fieles Difuntos según lo marca la Iglesia Católica, muchas personas van al panteón a visitar a sus familiares y ancestros que ya nos han precedido, muchos de ellos por el signo de la Cruz, por ellos y las almas olvidadas se realiza la misa de 12:00 del medio día donde todos, vivos y difuntos presencian la eucaristía. Cada tumba se ve adornada por flores de diferentes colores, adornos y lagrimas de aquellas personas que recuerdan a sus difuntos; la homilía de este año, proclamada por el Pbro. Rubén Hernández Colín, nos invita a imitar a las flores y ser adornos vivos de la memoria de nuestros difuntos, ser flores fragantes para Cristo Jesús.

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